El discurso del método
para dirigir adecuadamente la razón e indagar la verdad en las ciencias
(1637)

René Descartes
(1596-1650)

[Edición digital Amancio Delgado. Tomado de la edición de Guillermo Quintás Alonso, Alfaguara 1981]

 


 Presentación. Fuente de esta edición.

 Índice. Descripción de las partes.

Primera parte.
Resumen. Texto
Cuarta parte.
Resumen. Texto
Segunda parte.
Resumen. Texto
Quinta parte.
Resumen. Texto
Tercera parte.
Resumen. Texto
Sexta parte.
Resumen. Texto


Presentación (IniciO)

En el índice he querido resaltar las líneas maestras de argumentación de este pequeña obra que significó una revolución en la filosofía de Occidente.

Publicado el año 1637, cuando el autor tenía cuarenta años, no sólo no ha perdido vigencia, sino que conserva toda su fuerza y frescura, aunque la dicción resulta algo arcaica. Al igual que ocurre con la filosofía y el modus vivendi griego, no será superado por el ser humano en su historia hasta que aprendamos a aplicar correctamente los principios mentales de una vida sana independiente de los gustos y caprichos del Poder. Es decir, hasta que la auténtica democracia gane carta de naturaleza y se imponga per se. O sea, nunca. De ahí su condición u-tópica.

Esta versión de El Discurso del Método de Descartes ha sido tecleada por mí, tomando el texto de la obra de Quintás. Es una edición personal dirigida a facilitarme el conocimiento de la obra, y como estoy contento de cómo me ha quedado, la dono a la comunidad cibernauta en condición de e-postalware (si te gusta mándame una postal al mail adelgado@mail.ddnet.es). He dejado para una futura edición los capítulos 5 y 6, más largos y aburridos que los cuatro primeros.

amancio delgado

 

Índice (IniciO)

Si este discurso pareciera demasiado extenso para ser leído de una sola vez, podría dividirse en seis partes: en la primera se encontrarán diversas consideraciones relacionadas con las ciencias. En la segunda, las reglas más características del método que el autor ha indagado. En la tercera, algunas reglas de moral que ha obtenido de este método. En la cuarta parte, las razones que permiten establecer la existencia de Dios y del alma humana, que constituyen los fundamentos de su metafísica. En la quinta, se detalla el orden seguido en sus investigaciones de física y, en particular, la explicación del movimiento del corazón y algunas otras dificultades relacionadas con la medicina, así como también la diferencia existente entre el hombre y los animales en relación con el alma. En la última parte, expone lo que estima es necesario para avanzar en la investigación de la naturaleza más allá de donde él ha llegado, así como las razones que le han impulsado a redactar este discurso.

Resumen de la Primera Parte (IniciO)

El buen sentido es la cosa mejor repartida del mundo, ya que cada uno estima estar tan bien provisto que hasta los que son los más difíciles de satisfacer en cualquier otra cosa, no suelen ambicionar por lo general más del que poseen...

me agradaría exponer en este discurso las orientaciones que he seguido, presentando mi vida como en un cuadro con la finalidad de que todos puedan juzgar...

Así, pues, no es mi deseo enseñar en este tratado el método que cada persona debe seguir para dirigir adecuadamente su razón...

juzgaba provechoso estar informado de las costumbres de los diversos pueblos, evitándose de esta forma el opinar que todo lo que es contrario a nuestras modas es ridículo y contra la razón, tal y como acostumbran a pensar los que nada han conocido...

Considerando, por otra parte, cuán diversas opiniones pueden darse relacionadas con una misma materia, defendidas por gentes doctas, cuando sólo una de ellas puede ser verdadera, estimaba como falso todo lo que no era más que verosimil...

en relación con las vanas doctrinas, consideraba que conocía suficientemente su valor, de forma que no podía ser engañado ni por las promesas de un alquimista, ni las predicciones de un astrólogo, ni por las imposturas de un mago, ni por los artificios o presunción de todos los que hacen profesión de aparentar saber más de lo que saben...

Tenía un gran deseo de aprender a distinguir lo verdadero de lo falso con la finalidad de ver claro en mis acciones y de avanzar con seguridad en esta vida...

Resumen de la Segunda parte (IniciO)

pensaba que es casi imposible que nuestros juicios puedan estar tan carentes de prejuicios...

ha sido preciso que fuéramos gobernados durante años por nuestros apetitos y preceptores, cuando con frecuencia los unos eran contrarios a los otros y, probablemente, ni los unos ni los otros nos aconsejaban lo mejor...

la lógica contiene muchos preceptos verdaderos y muy adecuados, hay, sin embargo, mezclados con éstos otros muchos que o bien son perjudiciales o bien superfluos, de modo que es tan difícil separarlos como sacar una Diana o una Minerva de un bloque de mármol aún no trabajado...

como la multiplicidad de leyes frecuentemente sirve de excusa para los vicios...

estimé que tendría suficiente con los cuatro siguientes con tal de que tomase la firme y constante resolución de no incumplir ni una sola vez su observancia...

El primero consistía en no admitir cosa alguna como verdadera si no se la había conocido evidentemente como tal...

El segundo exigía que dividiese cada una de las dificultades a examinar en tantas parcelas como fuera posible y necesario para resolverlas más fácilmente...

El tercero requería conducir por orden mis reflexiones...

Según el último de estos preceptos debería realizar recuentos tan completos y revisiones tan amplias que pudiese estar seguro de no omitir nada...

no debía intentar tal tarea hasta que no tuviese una madurez superior a la que se posee a los veintitrés años, que era mi edad,...

Resumen de la Tercera parte (IniciO)

Así como antes de iniciar la reconstrucción de la casa en la que se habita...

es necesario haberse dotado de alguna otra casa...

elaboré una moral provisional que no constaba sino de tres o cuatro máximas de las cuales deseo haceros partícipes...

Por la primera debía obedecer las leyes y costumbres de mi país,...

Principalmente estimaba como exceso todas las promesas por las que se enajena algo de la propia libertad...

Mi segunda máxima prescribía que debía ser lo más firme y decidido que pudiera en mis acciones...

Mi tercera máxima aconsejaba que debía intentar siempre vencerme a mí mismo antes que a la fortuna y modificar mis deseos antes que el orden del mundo...

estimaba que no podía hacer nada mejor que...

emplear toda mi vida en cultivar mi razón y avanzar tanto como pudiese en el conocimiento de la verdad, siguiendo el método que me había prescrito...

En los nueve años siguientes no hice otra cosa sino viajar de aquí para allá por el mundo, tratando más de ser espectador que actor en todas las comedias que en él se representan a diario...

Resumen de la Cuarta parte (IniciO)

decidí suponer que no existía cosa alguna que no fuese tal como nos la hacen imaginar...

considerando que hasta los pensamientos que tenemos cuando estamos despiertos pueden asaltarnos cuando dormimos...

dándome cuenta de que esta verdad...

pienso, luego soy, era tan firme y tan segura...

primer principio de la filosofía que yo indagaba...

únicamente restaba la alternativa de que hubiese sido inducida en mí por una naturaleza que realmente fuese más perfecta...

nada hay en el entendimiento que previamente no haya impresionado los sentidos...

Quinta parte (IniciO)

explicación del movimiento del corazón y algunas otras dificultades relacionadas con la medicina. Sólo tecleado el principio del capítulo.

Sexta parte (IniciO)

razones que le han impulsado al autor a redactar este discurso. Capítulo no tecleado en esta edición.